futbol jugada

La transformación digital inunda todos los aspectos de nuestra vida. Aplicaciones y dispositivos cada vez más sofisticados, registran infinidad de datos que con ayuda de complejos algoritmos, ayudan a tomar decisiones.

Los procesos de fabricación, las simulaciones antes de la puesta en marcha de un producto, la realidad aumentada, la impresión 3D,… miremos donde miremos la aplicación de tecnología en muchos aspectos de nuestra vida, ha llegado para quedarse.

¿Alguien puede imaginarse un equipo de MotoGP o Fórmula 1 sin ayuda electrónicas para decidir los parámetros de motor, amortiguadores o neumáticos y tomase decisiones basadas exclusivamente en el criterio del piloto…?

La adopción de las innovación es desigual en los diferentes sectores. Hasta el año 2005 no se empleó el ojo de halcón aplicado al tenis o hasta 2016 el VAR no comenzó a implementarse como ayuda a los árbitro de fútbol.

Precisamente en el fútbol hay un tremendo campo de mejora tanto en el espectáculo como lo conocemos, como en la adopción de tecnología aplicada en diferentes áreas. Con la cantidad de dinero asociado al fichaje de un futbolista y su corto ciclo de vida como profesional, aprovechar su rendimiento al máximo debe ser una de las prioridades de cualquier equipo.

¿Y si el uso de la informática nos permitiera disponer de información válida para mejorar el rendimiento de un deportista o prevenir lesiones?

Tenemos los gadgets, el software y herramientas para explotación de la información. Lo que son necesarias son iniciativas serias que lo conviertan en un producto consumible. Un ejemplo real de la adopción de tecnología aplicada al rendimiento de los futbolistas, es la solución que proponen la empresa Oliver.

Esta Startup argentina con sede en Barcelona ofrece la lógica necesaria para registrar una serie de parámetros desde las espinilleras de los jugadores a través de un dispositivo llamado OLI. Software y dispositivos son de diseño propio. Multitud de datos son recogidos a través de este minúsculo dispositivo con GPS incorporado.

  • Métricas técnicas sobre eficiencia del jugador.
  • Métricas atléticas sobre su rendimiento en el campo.
  • Métricas de salud, para prevención de lesiones.

Los datos se transmiten a la aplicación al final de la actividad, lo que permite hacer una análisis y seguimiento del rendimiento deportivo de los jugadores y nos permite comparar sus registros con el histórico suyo y el de sus compañeros.

El producto es una realidad y los beneficios claros. Deporte e innovación para una mayor eficiencia y Oliver es un claro ejemplo de ello. Un buen número de equipos de la cantera Argentina, Uruguay y el extremeño equipo femenino de la Primera Iberdrola Santa Teresa CD, apuestan por esta tecnología.

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